¿En qué consiste un concurso de acreedores?

¿En qué consiste un concurso de acreedores?

Los concursos de acreedores se incrementaron de forma considerable en el segundo semestre de 2019. Así, estos registraron un aumento del 23,7 % con respecto al mismo periodo del año anterior. En concreto, se presentaron un total de 2982 solicitudes, según datos aportados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ)

¿Qué es un concurso de acreedores para personas físicas?

Se trata de un proceso judicial que posibilita a las familias un desahogo a su situación financiera mediante una reestructuración de la deuda.

En esencia, es un mecanismo que se emplea para familias sobreendeudadas, bien por una pérdida del empleo en un contexto de crisis económica y bien porque no han sabido controlar sus finanzas personales.

¿Cuáles son sus efectos positivos? Permite a las familias que consigan reducir sus deudas al 50 % a través de un sistema de quitas. De esta forma, pueden pagar cantidad adeudada a través de un acuerdo de pago con sus acreedores en un período de cinco años.

En este sentido, la entrada en un concurso de acreedores de una persona física no implica un fracaso en su vida personal o laboral, sino que supone un remedio para una situación transitoria por la que cualquier persona puede atravesar en un momento de su vida.

Lo mismo que ocurre con un concurso de acreedores para una persona jurídica, el efecto esencial que genera la entrada en un concurso de una persona física radica en la paralización de los embargos y, como se ha mencionado, la paralización de sus deudas. De esta forma, el concurso de acreedores les permite respirar con tranquilidad, planificando y organizando sus obligaciones ante terceros.

¿Dónde radica la diferencia con el anterior proceso de quiebra?

Con carácter previo a la reforma de la legislación sobre este tema, se liquidaban todos los bienes y, si no se llegaba a cubrir la deuda, los acreedores seguían ostentando ese poder.

De esta forma, el antiguo proceso suponía una cuesta arriba para el deudor que deseaba rehacer su vida. A raíz de la entrada en vigor de la Ley de Segunda Oportunidad en 2015, la persona física puede presentar un concurso, liquidar sus bienes y lograr una condonación de buena parte de sus deudas.

¿Qué pasos se deben seguir para declararse en quiebra?

En primer lugar, la persona puede llegar a un acuerdo extrajudicial con sus acreedores. Para lograrlo, se acude ante notario. Este buscará un mediador concursal, que puede ser él mismo, para acordar un plan de pago con los acreedores.

En el caso de que los acreedores se nieguen, el deudor acude al juzgado para solicitar un concurso de acreedores.

Según declaran en el sector, este último caso es el más habitual puesto que la banca suele negarse a llegar a acuerdos de quita de la deuda.

Por lo tanto, la entrada en un concurso de acreedores no supone que la persona haya fracasado en su ámbito personal o laboral, ya que existe un mecanismo que le brinda la oportunidad de reducir sus deudas.

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